¡Buenos días a todos! Ya estoy de vuelta por el blog :)

Hoy os traigo una entrada respondiendo a lo que hasta ahora creo que ha sido la pregunta más típica que me han hecho amigas mías que empiezan a trabajar de promotoras.

El tema de tener que comprarnos el uniforme es algo engorroso cuando empiezas ya que tienes que gastarte un dinero para poder hacer la promoción, pero todo es una inversión y puede ser de mayor o menor coste que os servirá para vuestra carrera en este sector.



Durante las primeras promociones, si no tienes la ropa que mencionaré a continuación, gran parte del sueldo se destina a la compra de la ropa, pero creedme que una vez compras un par de prendas básicas (que muchas ya tenemos en nuestro armario) no debemos invertir ni un céntimo más.

Empiezo con lo que os interesa, ¿qué es lo más común para usar en promociones?

Normalmente las agencias siempre suelen enviar una camiseta promocional con el logo de la marca que vamos a promocionar, de todos modos, siempre es recomendable tener una camiseta básica (blanca o negra) por si ha habido algún problema en la recepción del material (Si habéis leído mi entrada sobre los stands sabréis de que hablo…). Además, hay promociones donde no hay esta camiseta promocional y debemos traer nuestra camiseta básica.



Para aquellos meses de más frío lo ideal para no pasar frío es tener una americana negra o bien una rebeca negra. En algunas promociones puede que os requieran usar la americana para demostrar más formalidad.


Los pantalones suelen ser siempre unos pantalones negros rectos, sin desgastes ni rotos. Algunas veces también os pueden pedir tejanos del mismo modo, ni desgastados ni rotos.


En los pies es en lo que yo más he invertido. Normalmente se pide un zapato negro o bailarina negra. Al principio yo no me compré unos zapatos especiales para trabajar, utilizaba unas bailarinas planas que tenía en casa, pero terminaba la jornada con mucho dolor de pies. Aquí yo, personalmente, os recomiendo invertir en unos zapatos cómodos preparados para estar muchas horas de pie. El pie os lo va a agradecer, creedme.
Estas serían las prendas que más os van a pedir. El fondo de armario de una promotora. Si cuidamos bien estas prendas nos pueden durar mucho tiempo. Yo sigo utilizando la misma ropa que he comprado ya que la dedico exclusivamente a trabajar, por lo que no la desgasto en otras ocasiones.

En menor medida también nos pueden pedir utilizar camisa (ya sea blanca o negra), zapatillas estilo converse… Pero ya os digo que no es lo más común.

Espero que esta entrada os haya servido a todas aquellas que estáis empezando y vais adquiriendo vuestras prendas, y a aquellas que ya lleváis tiempo contadme, ¿qué prendas os han pedido más? Si consideráis que me he dejado alguna prenda básica decídmelo y la añadiré.


¡Un abrazo muy grande y nos vemos en la siguiente entrada!


Sígueme en Twitter @DIARIO_PROMOTOR



Más temprano de lo que pensaba, cierro una importante etapa de mi vida. Una etapa que me ha permitido asimilar el mundo del "Field Marketing" desde dentro. Aprender lo necesario para sobrevivir en un mundo en que lo único de lo que no dispones es de tiempo. Es una apasionante e intrigante carrera a contrarreloj en la que pueden suceder muchísimas cosas imprevistas, pero que debemos trabajar para que terminen bien.

Mi aventura en el marketing se remonta a un 13 de mayo de 2011, momento en que empecé de encuestador, como ya he comentado muchas veces. Sin embargo, no fue hasta un 3 de agosto de 2015 que empecé a ver las cosas desde dentro, la otra cara de la moneda.
Todavía recuerdo la entrevista que hice con la que iba a ser mi jefa posteriormente. En ella trató de meterme miedo con los altos volúmenes de trabajo que se iban a llevar, a lo que le respondí que no me importaba en absoluto. Sabía donde estaba.

La primera vez que hablé con la propietaria de la empresa en su despacho, me contó algo curioso: cuando entré, en período vacacional, no estaba ella, así que antes de llegar de vacaciones mi jefa ya la informó de que tenía una sorpresa: había contratado a un chico para la empresa. Su respuesta fue, ¿Para comunicación? a lo que mi jefa le respondió "No, para Field".
Esta conversación me la estuvo contando en su despacho a modo de sorpresa total y no era porque en Field no pudieran haber chicos, si no porque sus experiencias anteriores demostraban que no aguantaban la presión ni el ritmo de la empresa, y abandonaban todos, así que no contrataban chicos. De hecho, en todo el tiempo que he estado, nunca más se ha contratado a ninguno.
He aguantado 1 año y 2 meses, así que prueba superada :) Desde julio pasado, tuve el honor de ser el ejecutivo más veterano del departamento y, durante agosto, el director de cuentas provisional por vacaciones de mi jefa.

Echando la vista atrás, estoy orgulloso de mi trayectoria en la empresa. Entré para ayudar en vacaciones, superé a mis compañeras de promoción, me quedé y llegué a ejecutivo. Han sido meses de mucho trabajo, de duro trabajo, pero estoy muy contento de todo lo que he progresado en poco tiempo, con mi edad y la responsabilidad que he ido obteniendo durante este tiempo. Me siento muy agradecido por la oportunidad que se me brindó en su día, el poder aprender muchas cosas importantes y necesarias que me van a hacer falta allá donde vaya. Pero llegó el día en que se separan los caminos. Mientras estas líneas están viendo la luz, estoy iniciando una nueva etapa de mi vida, como ejecutivo de cuentas de Field Marketing en otra empresa, aunque con un rol muy distinto al desarrollado hasta el momento.

Sinceramente estoy intrigado por ver el papel real que voy a desempeñar en la empresa, pero no estoy nervioso por como me puede ir todo. Se que estoy capacitado para ello de sobras y saldré adelante. Empiezo esta nueva etapa con mucha ilusión, con ganas de demostrar que no se han equivocado en mi elección y que puedo hacer carrera en la empresa.

Sin embargo, siento cierta tristeza en dejar la empresa en la que más tiempo he estado hasta ahora y donde he compartido muchas horas de mi vida con un equipo fantástico donde siempre ha habido un gran ambiente, pese a los momentos de estrés que se han producido en no pocas ocasiones, pero siempre salvando todos los contratiempos. Al final es de lo que se trata, salvar todos los problemas que vayan surgiendo por el camino y, con un equipo unido, se hace todo muy fácil.

En este último año he estado muy cómodo en la empresa, especialmente con mis compañeras, haciendo piña siempre. Sin embargo, en verano se fueron prácticamente todas las personas que más relación tenía dentro de la empresa, especialmente mi compañera de departamento, con quién más relación tenía. Fue duro el verano siendo sinceros, aunque sea trabajo, nos conocemos todos y ver como se van, aunque sea mejorando sus trabajos y sus vidas cosa que me alegro mucho, no gusta siendo egoístas. Te sientes fuera de lugar muchas veces cuando se renueva todo el equipo y es volver a crear todo el ambiente bueno que había antes. Pero es lo que tienen las empresas de Field, el personal viene y va.
Aún así me voy contento al haber conocido personas muy buenas en esta empresa, con las que tengo la intención de seguir viéndome en el futuro y compartir un par de cervezas como buenos amigos.

En la empresa queda un buen equipo ahora mismo. En mi departamento se quedan personas muy válidas, algunas como ejecutivas, otras como coordinadoras, aunque veo que las coordinadoras llegarán a ejecutivas si tienen paciencia. Tienen capacidad para ello.

Hoy empezamos una nueva etapa con mucha ilusión y ganas. Esperemos que de largo recorrido.



Sígueme en Twitter @DIARIO_PROMOTOR

Resultado de imagen de mercado laboral


Seguramente más de uno se ha quedado pensando con el título “¿Cómo no voy a ser apto para trabajar en una promoción?”. Muchas veces damos por hecho que todos nos podemos dedicar a trabajar en eventos y promociones; que tan solo es estar un par de horas haciendo algo sencillo y es dinero fácil. Pero seguro que todos conocemos a alguien que nunca veríamos trabajando en un supermercado por 70€ un fin de semana. Ni se lo plantearía nunca. De locos.

En muchos medios de comunicación, televisión, prensa, radio, etc. catalogan como "mini jobs", empleos esporádicos o, incluso, trabajos "basura" aquellos trabajos de duración determinada o eventual que no garantizan una estabilidad al trabajador a nivel económico ni de continuidad en el tiempo. Por definición, nos encontramos en nuestro sector.

Es inevitable que en la mente colectiva de la sociedad española en general, se relacione los "mini jobs" o trabajos temporales con lo que nosotros conocemos cómo promociones y eventos.
En cierta manera puede guardar el parecido si lo generalizamos todo, ya que al final, las promociones son trabajos de duración determinada, cortas y de salario insuficiente como para poder pagar una hipoteca, facturas o gastos elevados.

El mercado laboral es muy amplio, muy extenso, dividido en sectores y para públicos muy diferentes según el perfil.
El sector de promociones y eventos no fue pensado para dar trabajo a personas con unas necesidades económicas importantes y con cargas como podemos hablar de hipotecas, facturas de luz, gas, agua, teléfono, coche, etc el público objetivo o “target” al que va destinado este sector es para personas generalmente jóvenes, aunque con excepciones, que buscan pagarse sus estudios, ahorrar para independizarse, poder pagar sus gastos a escala reducida y dar los primeros empleos a personas jóvenes, no para mantener familias. De esto, entendemos que las necesidades y exigencias de una persona que no esté en ese target pueden chocar frontalmente con las condiciones que nos encontramos a diario en este sector.

Constantemente, se tacha de que cada vez más se crean puestos de trabajo "basura" en España y menos trabajos fijos e indefinidos que permitan crecer a la economía española y sacarnos de la crisis, esa que ha hecho tanto daño a todos los sectores y ha destruido mucho empleo. Donde había contratos indefinidos se han sustituido por eventuales, a tiempo parcial, etc. Eso no hay duda.
Esta situación ha provocado que muchas personas, afectadas por estos cambios en el mercado laboral, se hayan visto obligadas a recalar en el mercado de "mini jobs" o en nuestro sector, eventos y promociones, sector destinado a un perfil concreto y no generalista.

En condiciones normales y en una economía saneada y creciente en España, muchas personas no habrían accedido nunca a nuestro sector por necesidad, sino para tratar de completar unos mejores ingresos a final de mes. Sin embargo, la realidad es bien distinta. Demasiadas personas acostumbradas a la época de bonanza de la economía española han accedido de forma forzada y por necesidad a partes del mercado laboral que nunca se habrían planteado por destrucción de sus puestos de trabajo. Esto, unido a la pérdida de derechos que llevamos acumulados en la última década, hace que tengamos personas necesitadas de un trabajo pero que no van a tolerar según qué cosas devenidas de las condiciones propias del sector y acostumbradas a unas condiciones muy distintas a las vividas anteriormente. En el fondo, la globalización ha traído esto, un mercado dinamizado y cambiante, donde la palabra “estabilidad” es complicada encontrarla.
Para la mayoría de personas que hemos empezado a trabajar a partir de 2008-2009, estamos acostumbrados a muchas cosas que otros trabajadores iniciados mucho antes ven como impensables, malas condiciones e, incluso, esclavistas y abusivas. Probablemente tengan razón, no es lo mismo estar acostumbrados a unas condiciones que se daban en época de bonanza, cuando circulaba el dinero fácilmente que en épocas de depresión económica. No es lo mismo venir de una época buena y llegar a una mala que haber empezado en una época mala directamente.

Como comentaba anteriormente, el sector de eventos y promociones podríamos centrarlo en una edad de 18-35 años, idealmente. Como ya conocemos, se trata de un sector en el que se dan condiciones como:

- Trabajar con tiempos ajustados.

- Acciones cortas y rápidas.

- Acciones muy dinámicas.

- Generalmente, pocas horas totales => salario bajo.

- Sujetos a condiciones cambiantes por parte de los clientes. Podemos estar contratados y al día siguiente en el paro sin haber siquiera trabajado.

- Nuestro trabajo está bajo lupa por agencias, clientes y centros de trabajo. Si las ventas o el comportamiento no es el adecuado, hay muchos problemas. Nuestro trabajo siempre es observado por la agencia que nos contrata, por el cliente que envía a sus comerciales, por el jefe de sección de turno del centro donde estamos, seguimos presionados por los clientes, por los vendedores de la sección, etc y el problema es que depende de quién sea con quien podamos tener un problema, nos puede ocasionar no volver a trabajar con la agencia, por pequeño que sea el problema.

- La logística de transporte de materiales suele correr a cargo de la azafata/o.

- Acciones cambiantes. Un día vendemos palillos, otro bombones.

- Poca estabilidad para el trabajador. Vive pendiente de una llamada para trabajar cada semana.

- Acciones muy centradas en fin de semana. Normal, cuando la mayoría de personas tienen tiempo para acudir a comprar.

- Gastos extras en tiempo y dinero no pagados.

Como podemos ver, las condiciones no parecen muy halagüeñas para una persona que tenga cargas económicas importantes. Como ya comentaba, nuestro sector no está pensado para satisfacer según qué necesidades, ni pretende hacerlo.
Aun así, pese a ser acciones cortas en el tiempo, no es de extrañar encontrar ofertas en las que se busca personal para campañas largas o más o menos estables en el tiempo en las que poder trabajar. Ejemplo de ello, son campañas donde se piden coordinadores para controlar equipos de azafatas o acciones especiales donde se pacta con el cliente acciones largas para tener un personal más o menos fijo. Actualmente, en diversas agencias, hay campañas activas de reclutamiento de coordinadores para estancos y GPV a nivel nacional. Otro ejemplo lo encontramos en promociones como en la que trabajé en 2012 como promotor de fibra óptica en tiendas durante 8 meses a jornada completa. Y creedme, los clientes que tienen cierto volumen de acciones independientes a lo largo del tiempo de forma continuada, están preocupados por la rotación de personal. Les gustaría que siempre se contase con las mismas personas y tratan de plantear soluciones para que así sea.

Volviendo al tema principal que exponía en el título de esta entrada y, en base a lo comentado hasta ahora, nos solemos encontrar con personas de todo tipo que no están habituadas a las promociones. A más edad, generalmente, más problemas encontramos, aunque no siempre.

Idealmente, una persona que se quiera dedicar a hacer promociones y eventos debe tener claro una serie de requisitos para que, a la larga, le vaya bien en este sector, ya que somos muchas agencias y una misma persona puede trabajar para diferentes pero no repetir con la mayoría por su forma de actuar y entender las cosas como deberían ser y no como son realmente. Estos requisitos son:

- Compromiso. Probablemente el requisito más importante para las agencias. No nos gusta hacer selecciones y trabajar en vano. A nosotros y a ninguna empresa. El compromiso demostrado, y no de boca, es muy valioso para toda agencia. Te hace confiar en la persona que contratas y tienes tendencia a dar más trabajo a esa persona al saber que responde. Desgraciadamente, hay poco de esto. La continua salida de ofertas de otras promociones y que muchas veces una misma candidata se apunte a varías hace que muchas veces se encuentren, habiendo aceptado un trabajo, en la tesitura de rechazar una oferta ya cogida porque se pagan 10€ más en otra que la han llamado. Todo esto lo anotamos. Al cabo del mes 200 incidencias familiares y 200 muertes de familiares son un poco complicadas de entender.
Al final, cada uno acaba trabajando y comprometiéndose con aquellas agencias que realmente le interesan, sino es difícil trabajar en este sector.
Todos buscamos el dinero, pero si eres una persona que vives a "salto de mata" donde me van a ofrecer 1€ más, tienes la subsistencia difícil en este sector.
No hace mucho, hablaba con una de nuestras promotoras en Madrid, la cual ha trabajado en infinidad de acciones con mi agencia, y me comentaba lo siguiente: “Claro que me llaman de otras empresas David, y me pagan más que vosotros muchas veces. Pero siempre os doy prioridad a vosotros porque sois la empresa que más me llama constantemente y me compensa” En eso tiene razón, en cuanto sabemos que hay oferta en Madrid de cualquier campaña, hablamos con ella.

- Pro actividad. Una palabra muy repetida y muy escuchada constantemente. Cada uno la interpreta a su forma. Debido a los grandes volúmenes de promotoras que suele gestionar un coordinador, este tendrá tendencia a buscar personas que hagan las cosas antes incluso de que se le indique de hacerlas. Un ejemplo: Si ya sé que debo firmar un contrato, leerme un manual de formación o, durante mi estancia en un centro de trabajo sucede alguna incidencia básica que puedo solucionar, lo hago, no espero a que me tengan que estar detrás.
Parece mentira, y no me cansaré de decirlo, que cuando una persona firme un contrato rápidamente, o el mismo día en que se la contrate, saltemos casi de alegría en la oficina por contar con una persona menos a la que estar persiguiendo. Será una tontería para muchos, pero estos son los detalles que van quedando en nuestra mente para futuros trabajos.
Si eres una persona dejada, pasota ante las cosas que se piden y tienen que estar siempre detrás tuyo para todo, ten por seguro que nos pensamos hasta 4 veces llamarte, si es que lo hacemos, y forzados por la necesidad.

- Resolución y predisposición. Como comentaba estamos en un sector en que los imprevistos están a la orden del día. ¿Cuantas veces el repartidor no ha entregado los paquetes a tiempo y hemos tenido que ir a recogerlos a una oficina postal? Sea por la agencia, por el mensajero o por logística no es difícil encontrarse algún problema. ¿No os ha pasado nunca que entréis como sustitutas de otra persona a la promoción y esa persona tenga el material y debamos recogérselo a última hora y con prisas? A nadie nos gusta esto, ni siquiera a las agencias que tenemos que gestionar y controlar esto. Hay personas que no piensan hacer esto nunca. Otras muestran total predisposición y no ponen problema alguno. Esto es quitar un potencial problema a tu coordinador/a que a seguro lo agradecerá. Siempre es de agradecer tener personas espabiladas y resolutivas que sepan moverse por su cuenta para solucionar problemas.


A mi modo de ver, son las condiciones que deberían cumplir las personas que trabajan en este sector. Sin embargo, en la mayoría de casos dista mucho de la realidad.

Por otro lado, también hay agencias que se aprovechan de las circunstancias de las personas con las que trabajan habitualmente y “amenazan” con dejar de contar con esas personas cuando son llamadas y no pueden hacer alguna acción por tener compromisos con otras agencias. Personalmente, me parece abusivo y de mala persona aquellas personas que trabajan de esta forma, ya que igual que nosotros exigimos una forma de trabajar y unas directrices a seguir, las relaciones laborales son de 2 partes. Si una agencia no os respeta o pensáis que las condiciones que os ofrecen y como os tratan no es la adecuada, no trabajéis con ellos. Así de claro.



 Sígueme en Twitter @DIARIO_PROMOTOR



Muy buenas a todos :)

Hoy os traigo una especie de “replica” a la entrada que publicó David hace unos días “Relación coordinador - promotora: claves para entenderse bien”.

Yo, evidentemente, no voy a dar consejos a los coordinadores para lograr una buena relación, pero sí que voy a dar mi opinión sobre “que es lo que valoro de un coordinador”.

Todos debemos saber que las condiciones de una promotora y de un coordinador no son las mismas; una promotora se suele apuntar voluntariamente a una oferta de trabajo que suele durar  2-3 días y después este tiempo el contrato finaliza.

Los coordinadores, en cambio, son trabajadores a tiempo completo que coordinan las acciones a nivel nacional de “x” acción. Una promotora es una pequeña parte de esa acción, debemos saber que no solamente estamos nosotras sino que hay 40 chicas más y posiblemente estos mismos trabajadores están trabajando en otras acciones y no solamente la nuestra. Voy a referenciar también la entrada que colgó David “el día a día de un coordinador” para entender la situación.

He de decir que a día de hoy no me he encontrado con un coordinador con el que surgiera algún conflicto, así que no puedo quejarme de nada, lo que sí que lo que haré será decir qué es lo que valoro de un coordinador teniendo en cuenta esta situación que os he comentado anteriormente.

Primero de todo, lo que más valoro:

-      Feedback al finalizar el trabajo: Yo no sé vosotras, pero a mí me gusta que al terminar una promoción me comenten qué tal ha ido para poder mejorar la próxima vez. Ya que nosotras trabajamos “solas” en nuestro puesto de trabajo, no sabemos qué tal lo estamos haciendo en el momento, pero me gusta que al finalizar la promoción y se envía el informe me respondan con su opinión respecto a mis tareas y algunos consejos de mejora.

-       Dedicar tiempo a hacer formaciones o bien resolver las dudas que podamos tener para hacer la acción. Valoro mucho a los coordinadores que dedican su tiempo en hacer una buena formación explicando bien el producto, que te dan consejos para la venta y que te resuelven cualquier duda. Valoro que el coordinador en estas llamadas o encuentros se muestre confiable y que no sea algo muy serio que nos pueda asustar. De esta manera yo me muestro más tranquila y la promoción va mejor.

-         Saber que está disponible por si tienes algún problema. Aquí tengo que decir que no me refiero a poder atosigarle con llamadas y Whatsapps por cualquier cosa, sino que nos muestre que en caso de que haya algún problema con la promoción él o ella esté dispuesto a ayudarnos como sea. Todos sabemos que en las promociones estamos solas y pueden pasar millones de cosas a las que tenemos que reaccionar rápido y aunque podríamos improvisar, siempre es mejor saber qué es lo que ellos prefieren que hagas (Vaya ser que la liemos…)



Y una vez dichos los puntos que valoro os podréis imaginar qué es lo que no me gusta de un coordinador, y básicamente es que la relación que pueda tener con nosotras sea muy fría, seria e indiferente. No me gusta cuando un coordinador no se muestra atento conmigo, no realiza formación o no contesta si tengo alguna duda, se muestra frío al hablar conmigo… Sé que ellos tienen muchísimas promotoras, muchísimas acciones, etc. Y el tiempo les va justo, pero la relación coordinador/promotora es importante y las dos partes debemos trabajar en este vínculo.

¿Y vosotros que valoráis de un coodrinador? ¿Os habéis encontrado alguna vez en alguna situación desagradable con esta relación coordinador/promotora?


¡Muchas gracias por leerme y nos vemos en la próxima entrada!


¡¡¡Un abrazo!!!





 Sígueme en Twitter @DIARIO_PROMOTOR


Que rápido pasa el tiempo. Parece mentira que el día 11 de Mayo de este año hará justo 5 años que empecé en este sector. Como ya comenté, empecé haciendo encuestas dos fines de semana en un Media Markt para Apple. Recuerdo llegar al sitio vestido con los pantalones de mi traje de graduación de bachillerato del año anterior y una camisa blanca, junto a un bolígrafo y mis encuestas para rellenar.
Recuerdo que estaba bastante nervioso, ya que era la primera vez que trabajaba en algo, de cara al público en una época en la que no tenía la soltura ni la experiencia de ahora, frente a gente totalmente desconocida y que no sabía cómo podían reaccionar a que les hiciera encuestas. Ni yo mismo me habría parado a que me realizaran una encuesta sobre algo que iba a comprar en ese momento.
Yo, una persona con temple, estaba muy nervioso y no sabía ni qué tenía que hacer al llegar allí. Le dí muchas vueltas a la cabeza pensando qué estaba haciendo allí e, incluso, casi me dio por girarme y marchar. No lo hice.

Poco más de 4 años después, empecé a trabajar en una agencia de marketing como coordinador.
A decir verdad, nunca habría dicho que acabaría aquí. Para mí, el mundo de los eventos y promociones, siempre fue la forma de ganar mis primeros ahorros, demostrar cosas y ganar experiencia, toda la que pudiera. De hecho, pese a que me gustaba ir a eventos y hacer promociones, mis estudios siempre fueron enfocados a hacer alguna ingeniería. Es más, acabe haciendo telecomunicaciones, aunque duré poco. No estaba echo para mi.
Siempre he tenido un fuerte apego a la tecnología, smartphones en concreto. Durante mis primeros tiempos como promotor quise irme especializando en promotor tecnológico para, posteriormente, acabar en una tienda de telefonía y, a partir de ahí, ir escalando:

Comercial --> Responsable de tienda --> Responsable de equipo --> Jefe de zona...

Eso es lo que pensaba que me gustaba y lo que iba trabajando y esforzándome por ir subiendo.
Justo el año pasado, en Agosto, empecé a trabajar en una tienda de telefonía de mi pueblo. A los dos días de empezar me llamaron de Barcelona, de mi agencia, para decirme que estaba contratado.
Sinceramente, en ese momento, me vi en un marrón. Decidir entre una oferta de 1 mes y un salario más alto, con posibilidad de seguir o, 3 meses seguros con un poco menos de sueldo y en mi pueblo. La decisión no era fácil laboralmente hablando. Sin embargo, mis enormes ganas de querer probarme como coordinador y estar al otro lado de ser un promotor, me podían. Y acepté.
Estuve todo agosto compaginando la tienda por las tardes y coordinador por la mañana. 12 horas diarias y levantándome todos los días a las 7 de la mañana de lunes a sábado. Llegaba rendido a la tienda. A final de mes lo dejé y aposté todo a quedarme en mi agencia. Me salió bien.
Casi de rebote y, sin habermelo planteado mucho durante toda mi vida laboral, acabo trabajando de coordinador contratando promotoras. De posible ingeniero a sector marketing.

Hace apenas un mes, nos reunimos con mi jefa y me dieron una noticia que llevaba tiempo esperando y deseando: ya no sería coordinador, sería ejecutivo de cuentas. A los 6 meses de entrar ya era ejecutivo.
Sé que otras personas lo han logrado antes, pero no deja de ser importante para mí avanzar. Nunca me conformaré en quedarme en una posición y no avanzar. Para mi siempre es importante llegar a una posición, consolidarse y avanzar.

A día de hoy puedo decir que, por fin, he encontrado mi sector y donde quiero estar ligado el resto de mi vida laboral: sector marketing, eventos.
Me siento afortunado ahora mismo de que las cosas funcionen, siendo totalmente consciente de la suerte que tengo de vivir cerca de una ciudad como Barcelona. Todas aquellas personas cercanas a Madrid y Barcelona siempre tenemos más oportunidades que en otros sitios, cierto. Soy muy consciente que en muchos lugares de España, hay promotoras que no deberían serlo, al ser muy válidas para desarrollar otro trabajo más estable y acorde con sus capacidades reales. Pero al final, cada uno se debe buscar su suerte e intentar mejorar un poco más cada día.

Puede que algunos, o la mayoría, no sepamos diferenciar las funciones que lleva a cabo un coordinador y un ejecutivo. Ni yo mismo las sabía antes de entrar, más allá de que son personas que llevan relaciones con clientes.
Para que quede claro, haremos una descripción de qué funciones atañen a cada puesto:

Coordinador --> un coordinador podríamos decir que es el apoyo del ejecutivo de cuentas. Sigue una campaña ya empezada. Se encarga de contratar a las promotoras, hacerles el seguimiento, gestionar su documentación, si es necesario, para que pueda acceder al centro de trabajo y dar formación y seguimiento a la promotora. También incluye solución de problemas varios, como pagos, reclamaciones, consultas, etc.

Ejecutivo de cuentas --> Además de hacer las mismas tareas que un coordinador, es la persona que se encarga de iniciar una campaña o cuenta. Habla con el cliente, pregunta todas aquellas cosas relacionadas con las acciones que quiere hacer el cliente y, según sus indicaciones, prepara toda la campaña. Incluye conocer composición de los kits de material que van a recibir las promotoras, así como indicar de que están compuestos esos kits para que en logística puedan prepararlos, dar de alta en la Seguridad Social, es la persona final que controla cuanto debe cobrar una promotora según las horas que haya hecho, prepara los manuales de formación que serán enviados a las promotoras/es, reporta informes de venta al cliente, hace seguimiento de que la acción está funcionando correctamente y, en caso de detectar que algo no va bien, se lo reporta al cliente. En pocas palabras, es la cara visible de una cuenta, la persona que que viaja fuera si hay eventos y el cliente solicita que haya un responsable presente en el evento.
Si el volumen de trabajo es alto, el ejecutivo/a delega parte de su trabajo a los demás ejecutivos o coordinadores.

Como veis, las responsabilidades aumentan sustancialmente en el devenir final de la campaña. Todo lo que funcione bien será por el buen trabajo del equipo, lo que funcione mal será el ejecutivo la cabeza visible.
Por suerte, en mi oficina, va a empezar más gente y, a partir de hoy, empieza una becaria para ayudarme en esta nueva etapa. Tengo unas expectativas altas con ella, ya que me han comentado que lleva ya tiempo trabajando de promotora.




 Sígueme en Twitter @DIARIO_PROMOTOR

El título puede parecer directo y duro, pero la realidad supera a este título. Me sorprende y no la forma de actuar de mucha gente, de muchas promotoras. Puede que algunas no compartan mi punto de vista, que lo vean de forma distinta y que piensen en sus intereses, pero hay cosas que no se deberían hacer.

No es la primera vez que defiendo públicamente que nos apuntemos a todas aquellas ofertas que nos interesen, que nos veamos capaces de hacer, que piquemos puertas para ver si nos dan oportunidades, pero veo que hay muchas personas que directamente se apuntan a todo lo que se mueve, sin importar si pueden, no pueden o les va bien o no. Ya ni siquiera si les compensa o no la promoción.
Cuando llamas a 6 chicas seguidas y te encuentras que las 6 te dicen que el viernes por la mañana no pueden trabajar, lo primero que piensas es... ¿He publicado correctamente la oferta? Tras comprobarlo y ver que si, que la oferta está correctamente publicada y bien explicada, tan solo puedes afirmar que no han leído la oferta. Se han apuntado porque han visto el salario y ya les parecía bien.
Este tipo de comportamientos dejan mal a la persona que los practica, ofrecen mala imagen y hacen perder tiempo al seleccionador de turno. Todo esto por no dedicar 1 minuto, 1 solo minuto, a leer la oferta y ver si nos cuadra el horario. Si ya vemos que no podemos, no nos apuntemos y esperemos a que cuando nos llamen negociemos el horario. Eso no pasa. Las cosas no funcionan así. De buenas a primeras no se adaptan horarios a la disponibilidad de quién recibe la llamada, a menos que sea una acción el mismo día y la agencia va desesperada en encontrar a alguien y, aún así, complicado de negociar también.
La sensación es que ya nos hemos acostumbrado a que las promociones empiezan el viernes tarde y el sábado a jornada completa. Y probablemente sea el caso de muchas de ellas, pero eso no implica que todas se hagan en ese horario.

Como comentaba, llamé a 6 chicas seguidamente y las 6 me dijeron que no podían trabajar en horario de mañana el viernes. Personalmente, me molesta bastante encontrarme chicas que no leen. Todas siempre tienen muchas ganas de trabajar, pero no pueden. Las 6 cumplían una condición común: estaban en la franja de edad de 20-24 años. Normalmente tengo una teoría que no falla en estos casos y es que chicas en esa franja de edad están estudiando o tienen ocupación por la mañana. Y efectivamente, las 6 estaban estudiando. A mi esto me parece muy bien, estudia, adquiere unas buenas competencias y luego ponte a trabajar. Lo que no me parece bien es buscar trabajo indiscriminadamente, sabiendo de antemano que no puedes trabajar en ciertos horarios y, aún así, pasas del tema. Por ahí no.

Personalmente, me encanta dar oportunidades a todas aquellas chicas con poca experiencia o que no han trabajado para mi agencia y son válidas pero, si no leen la oferta, ¿Van a leer alguno de los emails que les envíe con información sobre la campaña? ¿Van a leer el manual de formación y se van a mirar el informe de ventas? Tengo mis dudas.
Lo peor de todo, que ya me ha pasado, es publicar 3 veces la misma oferta para el mismo sitio, encontrarme que las mismas chicas se apuntan a las 3 ofertas, llamarlas, y encontrarme con rechazos a poder trabajar por horarios...
A todos nos puede pasar que nos apuntemos a una oferta teniendo disponibilidad y que nos surjan problemas, cambios inesperados y cualquier otra historia inevitable que nos haga no poder trabajar, pero sabiendo que no podemos ya de entrada, no nos apuntemos.

Precisamente la falta de lectura de las ofertas hace que muchas veces se produzcan situaciones que no deberían producirse. Si en la oferta se señala que se necesita NECESARIAMENTE el carnet de manipulador de alimentos y no lo tienes, una, o no te apuntas o, dos, te lo sacas y te apuntas. Tan solo cuesta 4€ y en 1 hora te lo sacas y te lo dan en PDF. Pues sin carnet de manipulador te puedes encontrar a la mitad de chicas apuntadas en la oferta. Lo lógico.
Por otra parte, si ya no te convencen las condiciones salariales, el horario, las funciones a desarrollar durante la acción o simplemente no te convence la agencia, haz como yo hacía, no te apuntes.
Si en la oferta se especifica una situación especial como tener que recoger un material en un sitio o cualquier otra situación que ya sabes que no puedes hacer por cualquier motivo, no te apuntes. Te ahorras tener que dar una negativa y le ahorras un trabajo extra a la persona que te llama. Créeme, es de agradecer.

A veces, cuando escribo entradas, me da la sensación que escribo cosas básicas, cosas que deberían estar asumidas, que leemos las cosas y actuamos en consecuencia, pero me doy cuenta que lo que veo lógico tan solo es lógico para mi. El resto del mundo funciona totalmente distinto.