He de reconocer que no me imaginaba volviendo a escribir en el blog. Desde el pasado 12/03/2018, no escribía.
Me había quedado sin ideas, sin experiencias que contar y sin consejos que dar. Si mal no recuerdo, hace ya 4 años que no trabajo como azafato o promotor.
Desde que he dejado de escribir había estado barajando la opción de crear un nuevo blog, Diario de un Ejecutivo, para plasmar mis conocimientos actuales y englobarlos en un blog en el que si representara mis experiencias y mi realidad actual pero, casualidades de la vida, mi actual empresa ha decidido abrir una nueva linea de negocio, empezando a trabajar con promotores y, junto a otros compañeros, ¡Nos han puesto a construir el nuevo departamento de promotores!
Siendo sinceros, me siento como pez en el agua, es el sector que más conozco, pese a que no es el sector de mi empresa, ni el que hemos trabajado hasta ahora, muy enfocado a instalaciones de plv en grandes superficies, sector bancario y farmacia, a través de equipos de GPV (gestores de punto de venta).

En esta ocasión, nos hemos iniciado con promotores tecnológicos en Media Markt, con una marca muy conocida de altavoces inteligentes que está reventando los stocks y convirtiéndose en el regalo de estas Navidades. El proyecto, más allá de lo que controlamos actualmente, tiene una enorme proyección, pudiéndose convertir en una cuenta muy importante dentro de mi empresa, ¡Potencial para ello hay de sobra!

Debido a todo lo comentado, me encuentra desempolvando viejos recuerdos, situaciones pasadas y experiencias ya vividas.
Recientemente, en el primer sábado de promoción y, tras 3 días de trabajo, me llamaron de un Media Markt en Barcelona para informarnos que habían echado a una promotora que teníamos en el centro.
Según el centro, los motivos fueron varios, no voy a explicarlos por respeto a la persona pero son cosas que todas las empresas pedimos que no se hagan porque pueden acabar como acabo este caso, fuera del centro.
Al parecer, y siempre según el centro, estos sucesos pasaron desde el primer día, dándole algún toque ya a nuestra promotora desde el inicio, hasta que se cansaron y decidieron no contar con ella más en el centro.
Cuando hablamos con nuestra promotora nos remarcó que había hecho muy buen trabajo y no entendía el porqué de que la echaran de su puesto de trabajo.

Dejando de lado los motivos por los que acabo fuera del centro, ante estos casos se producen varias situaciones, por ambas partes, que si bien puede ser que tengamos claras, no está mal de recordar:

- Hay una persona, el coordinador o ejecutivo de la campaña, debe hablar con el centro y con la promotora, escuchar a ambas partes, sea un laboral o un festivo.
- La persona que se va para casa, generalmente, acaba despedida, salvo que desde la empresa tengamos muy claro que no se trata de algo con la promotora y se la puede re ubicar. Por experiencia, las acciones son contadas y cortas, con lo que no puedes re ubicar a nadie y acaba despedida, lo que implica deber volver a buscar un trabajo.
- Al lunes siguiente, si la promoción sigue, a la empresa le toca buscar un reemplazo para la promotora despedida, gestionar un pase de nuevo para el mismo centro (las documentaciones pueden tardar en ser validadas de 48-72 horas, de ahí la importancia de que cuando nos contratan, firmemos rápido) y formar a otra persona de nuevo.

Como veis, no es poco trabajo el que implica que haya un "conflicto" con el centro de trabajo.
Como promotor, me imaginaba todo este proceso pero, como ejecutivo, veo lo que sufrimos todos cuando llegamos a una de estas situaciones. Ninguno de los que trabajamos en la empresa queremos llegar a tener que reemplazar a nadie, pero a veces pasa..

Esta vez lo he vivido intensamente ya que me he vinculado desde el primer momento con la promotora, a la cual visité el día antes de que pasara todo y con el responsable de la zona de movilidad del centro, con el cual estuve un buen rato al teléfono tratando de obtener una segunda oportunidad para nuestra promotora, sin éxito, y que fui a visitar cuando ya estaba la nueva promotora, de la que nos traslado un feedback bueno.

Después de hablar con dos responsables de la zona donde estamos ubicados y la experiencia vivida, saco conclusiones muy claras:

- Si las empresas dan unas normas de comportamiento son para evitar problemas, muchos de ellos vividos en el pasado.
- Aunque muchas veces pensemos que nuestro "jefe" es nuestro coordinador, no acaba de ser del todo cierto, si tenemos un problema en el centro y nos echan, el coordinador poco podrá hacer en ese conflicto.
- Cuando decimos que cualquier ausencia que deba ser de más de 5 minutos lo comentemos con el responsable, os parecerá mentira o pesado, pero es de lo que más se quejan cuando nos ausentamos del puesto de trabajo de forma injustificada, por mucho que mandemos un Whatsapp a nuestro coordinador.

El trabajo de promotora, como muchos otros, no es fácil, hay muchas partes a las que contentar: coordinador, con sus informes y fotos; clientes, con una atención personalizada; centro, con nuestro trabajo, profesionalidad y buen hacer; si nos visita un responsable de la marca...
No es fácil, pero hay muchas buenas promotoras que hacen todas estas funciones de forma satisfactoria :)


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¡Hola de nuevo!

Como ya habréis podido leer en otras entradas, el blog está muy centrado en hablar de promotores y azafatas, refiriéndonos al mundo de los eventos y promociones (marketing) como algo genérico. Sin embargo, hablamos del sector de marketing, donde los eventos y las promociones ocupan una parte del sector, pero no todo, ni mucho menos.

Seguramente, muchos de vosotros os habréis preguntado: y si no me gusta ser promotor o azafata o, simplemente, quiero hacer otra cosa en este sector, ¿Que puedo hacer? y, lo más importante, ¿Donde puedo encontrar otros trabajos?

En esta entrada, trataremos de exponer perfiles distintos en el sector del marketing para que veáis qué opciones tenemos para trabajar.

Empezamos con una serie de artículos que seguro serán de vuestro interés. ¡Empezamos!


Instalador de publicidad.

Instalador de vinilos



Seguro que la primera imagen que os viene a la cabeza con la palabra "vinilo" son los discos de vinilo antiguos que nuestros padres ponían en un gramófono para escuchar música.
Pues no, no hablamos de ellos, hablamos de vinilos publicitarios, generalmente, adhesivos que se pegan en superficies como cristal, madera o aluminio.

Lo más probable, es que no os hayáis fijado nunca en ellos, como me pasó a mi hasta que empecé a trabajar en mi actual empresa. Sin embargo, están muy presentes en nuestra vida, los vemos constantemente, en tiendas y oficinas, transporte e, incluso, en edificios.
Se trata de un material muy usado por muchas marcas y empresas con la intención de transmitir un mensaje a sus clientes potenciales, en marketing, su target.

Como es de esperar, hay alguien que se ocupa de instalar este material allá donde esté presente. El instalador de vinilos es el profesional que se ocupa de instalar vinilos, valga la redundancia.
Dicho profesional se ocupa de actualizar la publicidad instalada en puntos de venta, oficinas, edificios, en vehículos, farmacias, etc
Habitualmente, el perfil de instalador de vinilos suele ser de la franja de edad de 30 - 50 años, aunque también hay hombres y mujeres fuera de esos rangos.

Por el funcionamiento propio de los clientes y el sector, se suelen hacer campañas masivas a nivel nacional o local, según el cliente, en el que se pide acudir a puntos de venta u oficinas a actualizar los vinilos presentes. Por tanto, se suele trabajar en campañas estacionales donde se junta un gran volumen de visitas y es necesario montar rutas de instaladores para cubrir zonas.
Un ejemplo muy común de cliente que utiliza vinilos son los bancos. Si nos fijamos bien, sea BBVA, Santander, La Caixa, Banc Sabadell, BMN o Bankia, entre muchas otras entidades, usan vinilos en las cristaleras de sus oficinas.
Si bien se trabaja mucho por campaña, no deja de ser menos cierto que, durante todo el año, se colocan vinilos, sea por acciones locales, por actualización en campaña masiva o por mantenimiento de las tiendas u oficinas.

Y la pregunta del millón.... ¿Qué necesito para trabajar de ello o qué requisitos debo cumplir? Con tener una rasqueta, un pulverizador, agua, jabón y ganas de trabajar, ¡Es suficiente!
Salvo que lo hayas hecho con anterioridad, nadie ha nacido sabiendo colocar vinilos, con lo que debemos aprender trabajando.
En mi empresa, solemos hacer formaciones a los instaladores nuevos para que aprendan a colocar vinilos antes de salir a la calle a instalar.
Colocar un vinilo no es difícil, dependiendo del tamaño, no se tarda mucho. Ahora, colocarlo bien requiere de cierta experiencia y técnica. Un vinilo bien instalado es aquel que respeta unos márgenes dentro de la cristalera de una oficina, no tiene arrugas, ni burbujas, ni exceso de agua, además de no romperlo durante la instalación, saber juntar bien los paños, etc. Ya sabéis... la calidad no siempre es buena. También afecta a los vinilos!


" Paños: Cuando un vinilo es grande y de difícil instalación para una persona, se divide en diferentes piezas, llamadas paños. Las divisiones afectan a los dibujos y a las letras escritas "


Veamos algunos ejemplos de vinilos instalados:


Oficinas de Banca








Transportes









Farmacias








Perfumerías






Clínicas dentales








Como hemos visto, los vinilos se encuentran presentes en muchas tipologías de tiendas, oficinas, clínicas o, incluso, transportes.


¿Cuanto gano de instalador?


En este trabajo pasa algo muy similar a las promociones, ricos no nos vamos a hacer. De hecho, en este sector, salvo que te lo sepas montar y organizar muy bien, mucho dinero no vamos a ganar.

Como os comentaba, suele ser un trabajo por campañas. Para que todos lo entendamos, vamos a poner un ejemplo:

Imaginemos que BBVA, con un total de 3.173 oficinas según datos de la web Expansión, decide realizar una campaña a nivel nacional para cambiar los vinilos de sus oficinas.
Cojamos la provincia donde más oficinas tiene el banco, en Barcelona con 481 oficinas según la web del propio banco. Lógicamente, las empresas que se dedican a instalar tienen una fecha de inicio para realizar el trabajo y una fecha fin, pongamos que dan 5 días. Si el trabajo solo es cambiar vinilos, un trabajo en el exterior de la oficina, podemos instalar vinilos a las 1 de la noche como a las 21 de la noche, disponemos de 24 horas cada día.
Un instalador normal, en esas condiciones y, siendo optimistas, puede vinilar 10 oficinas por día. Por tanto, 1 instalador en 5 días puede visitar 50 oficinas.

Llegados a este punto, dependiendo de la empresa, podemos encontrarnos con que:

- Nos hagan contrato de obra y servicio hasta finalización de campaña.
- Nos encarguen un trabajo como autónomos.

La forma de pago siempre suele ser pago por oficina visitada, en base a unos criterios establecidos. Por ejemplo, no sería justo que alguien que instala 10 vinilos en una oficina cobre lo mismo que uno que instala 2, a igual tamaño. Por tanto, podría variar el pago en base al trabajo que da cada oficina en si. No obstante, la empresa también puede hacer un pago único por punto visitado, independientemente del trabajo realizado.

Por tanto, podríamos esperar cobrar:

- En el caso de obra y servicio, se pagan entre 8-14 € por oficina visitada. Nos cogemos una cifra media, 11€ por oficina. Hemos comentado que, 1 instalador en provincia de Barcelona que sea bueno, puede hacer 10 oficinas por día, 50 en total. Eso supondría que, al finalizar la campaña, cobraría 550€.

- En el segundo caso, como autónomo, se suele pagar de 15-25 € por oficina visitada. Con el mismo ejemplo que el anterior y considerando una media de 20€ / oficina, un instalador que realiza 50 oficinas en 5 días, cobraría 1000€, de donde debería descontar los gastos derivados de ser autónomo claro, además de facturar a la empresa que requiera los servicios.

Como veis, ricos no nos haremos y, lógicamente, las grandes capitales siempre darán más dinero que las pequeñas capitales o provincias. No obstante, por 5 días de trabajo, mal no esta.


Y vosotros, que opináis, ¿Trabajaríais de instalador de publicidad?


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Las agencias vivimos de nuestros clientes, de los proyectos que vendemos, de todas aquellas propuestas que hacemos al cliente con tal de cobrar por un servicio. Son negocios y así funcionan todas las empresas.
Cuando vamos a vender un servicio, siempre usamos términos en nuestras propuestas al cliente como: somos expertos en marketing operacional, en punto de venta, auditorias, mistery shopper, activación en punto de venta, etc.
Si bien todos esos conceptos son servicios que la propia empresa puede vender como especialidades porque dispone de personal de estructura acostumbrado a ese tipo de servicios y una experiencia y bagaje en el sector realizando esos servicios, no es menos cierto que la parte más visible y la parte ejecutora de esos servicios es el personal eventual.
Entendemos personal de estructura todas aquellas personas con una vinculación continuada con la empresa, es decir, personal en nómina de la empresa. Personal eventual es todo aquel que no se encuentra en nómina y se contrata expresamente para una acción determinada.

En esta entrada nos centraremos en la categoría de personal eventual más común: azafatas/os y promotoras/es.

Para ponernos en contexto, debemos recordar que estamos en un sector en que el personal eventual para promociones suelen ser estudiantes que necesitan dinero, los cuales acceden a sus primeros puestos de trabajo y están de paso por este sector, sin que tengan intención de que sea su futuro trabajo ni vivir de ello, sin menospreciar a todas aquellas personas que no se encuentran en esta definición y buscan ganarse la vida en este sector. Esa es la realidad del sector de las promociones, un sector para sacarse un dinero, no para vivir de él, no para la mayoría, al menos.

Desde las agencias se suele ver a los promotores/as como personas que vienen y van; hoy están, mañana no, siendo números que prestan un servicio que, de no hacerlo bien, simplemente no se vuelve a contar con ellos, ya que hay muchos peces en el mar deseando trabajar. Lo importante es cubrir un puesto y ofrecer el servicio al cliente en el que, muchas veces, se deja de lado si ese personal trabaja bien o mal, es el adecuado o no.
Esto, dicho así, suena duro pero, en esencia, es lo que busca toda agencia, cubrir un puesto de trabajo con el mejor candidato posible. En caso de no poder, sirve cualquiera con el objetivo de cubrir el puesto, situación que, por otro lado, indigna a algunas promotoras.

La cuestión de todo esto es que, en la mayoría de casos, no nos damos cuenta de la importancia de contar con buenas promotoras, las mejores que podamos conseguir, porque no somos conscientes hasta qué punto condicionan a una empresa y a su buen funcionamiento, a poder fidelizar a un cliente y poder vender más servicios.
Una buena empresa es aquella que cuenta con buenas promotoras, formadas y capacitadas, resolutivas y pro activas, con tiempo en la empresa, asentadas. Sin embargo, muchas agencias o no lo ven así o no trabajan en ello. Gran error.

Para una agencia que quiere perdurar, levantar un negocio, obtener beneficios y ofrecer un servicio de calidad, debe invertir en localizar, formar y fidelizar a su personal, sea de estructura o sean promotoras.
En la mayoría de promociones típicas de hipermercado se suele mover un material que se necesita en el punto de venta para realizar una promoción o demostración de un producto. Se suelen necesitar unos conocimientos del producto a demostrar o promocionar, se suele recabar una información y se suele realizar un informe para la agencia.
Por tanto, podríamos estandarizar las funciones de una promotora, que podemos estar más o menos de acuerdo, en:

-        Recibir un material.
-        Transportarlo al centro, montarlo y custodiarlo.
-        Promocionar / vender un producto.
-        Recabar información y realizar fotos.
-        Presentar informe a la agencia.
-        Devolver el material usado en la promoción.

La mayoría de promociones se pueden regir por esas funciones, otras escaparan a esa definición. Lógicamente, algunos no estaremos de acuerdo en que una promotora deba cargar o no el material al centro, pero es la norma por el momento.
Para una agencia que busca a promotoras que sean capaces de cumplir con garantías esas funciones, debe invertir tiempo y dinero en localizar a promotoras válidas, cuidarlas y fidelizarlas. Antes de dar con buenas promotoras, hay que probar mucho hasta encontrar a las que funcionan y le aportan valor a la empresa. Pero, ¿Qué entendemos por fidelizar a una promotora? Yo entiendo que debemos escucharlas, entenderlas, atender a sus peticiones, formarlas y exigirles profesionalidad, debemos tratar de asentar una relación de confianza, profesional y fluida. Una persona agradecida y atendida es capaz de rendir mejor y ayudar a otra persona, en este caso a una persona que trabaja en una agencia y es quién le da trabajo. En muchas ocasiones, con unos pocos minutos, puedes establecer un vínculo de agradecimiento y colaboración con una persona. Esos mismos minutos, mal llevados, pueden romper cualquier relación de colaboración y, depende de que situaciones, es irreversible.
Una buena relación solo es posible si ambas partes ponen interés y ganas en cosechar éxitos para un bien común, la empresa.
En otras palabras, tanto necesita un coordinador/a de un buen promotor/a como a la inversa. Sin embargo, no es tan fácil conseguirlo.

Desde mi punto de vista, entiendo que una buena promotora es capaz de ofrecer un plus que la agencia no esperaba pero que valora. En muchas ocasiones, por malas experiencias, esperamos poco, limitándose a que vaya a trabajar, no dé problemas y venda aceptablemente bien.
Sin embargo, una excelente promotora es aquella capaz de controlar un envío de material, hablando con la agencia de transporte si es necesario para localizar su material, haciendo un seguimiento y, en caso de incidencia, tener la pro actividad de resolverlo ella misma sin necesidad de que intervenga la agencia. Una buena promotora es aquella que es capaz de estar siempre disponible para una agencia concreta, la cual le da trabajo de forma continuada y de calidad, no podemos pretender exigir y no dar, aunque lo hacemos, no siendo correcto. Una buena promotora es aquella que es capaz de entender, sin que nadie le explique nada, que la imagen del producto que vende es lo primero, poniendo orden en su zona de trabajo y haciendo del sitio su zona, como si fuera su propia casa y tuviera invitados. Una buena promotora es aquella que siempre atiende a los clientes con una sonrisa y dando explicaciones sobre un producto que aportan valor al cliente, decantándose por su producto en vez del de la competencia. Una buena promotora es aquella que cumple su horario, sabe comportarse y ofrece una buena imagen. Una buena promotora es aquella que sabe de la importancia para la agencia de un informe y unas fotografías que debe enviar como justificación de un trabajo.
Una buena promotora es capaz de cumplir con casi todas ellas, pero sin una inversión de tiempo en formación por parte de la agencia y mucha paciencia, no se puede lograr, solo podemos encontrar promotoras con ganas de trabajar o no, a las cuales hay que formar. Debemos entender que muchas chicas son nuevas en el mundo laboral y hay que tener paciencia para obtener buenas profesionales. El problema es que no solemos tener paciencia debido, principalmente, a la presión que soportamos desde dentro desde diferentes frentes.

Si podemos llegar al consenso y entendimiento sobre la formación en el personal y su importancia, ¿Porque no invertimos tiempo y dinero en el personal que va a ejecutar el trabajo realizado por todas las personas que intervienen desde que se vende un servicio, se organiza y se prepara? ¿Porque no trabajamos en formar a estos trabajadores tan importantes para el buen funcionamiento de la empresa y la captación de clientes? ¿Porque no apostamos por la buena promotora, fidelizándola, cuidándola, premiándola, motivándola e invirtiendo en formación? Hay soluciones probadas que funcionan bien, pero hay que cumplirlas también.

Es curiosa la paradoja que se da: cuando entra un cliente y se pretende que el cliente quede contento con el servicio que ha contratado, lo que se hace desde la agencia no es pedir a los ejecutivos o coordinadores que sonrían al cliente, se pide que se contrate a buenas promotoras, aquellas que hemos localizado que funcionan bien, trabajan correctamente, obtienen resultados, son profesionales en su trabajo y reportan la información en tiempo y forma. Se trata por todos los medios de no colocar personal nuevo en ningún puesto que haya, principalmente porque las agencias no confían en el personal nuevo por descubrir. Buscamos que, desde el primer momento, el cliente quede muy contento con el servicio contratado, pero luego no queremos invertir tiempo y dinero en localizar chicas/os con ganas de trabajar y formarlos, para que acaben siendo las promotoras de referencia en un futuro, esas promotoras que tanto nos gusta contar con ellas para lucirlas en las mejores promociones y eventos que tengamos. Curioso.

Hablando como promotor, aprendemos con el tiempo, a base de pasar por varias agencias porque, cuando nos equivocamos, no solemos tener segundas oportunidades, pese a que hayamos puesto voluntad, no ha salido. En pocas ocasiones encontramos una agencia que confía en nosotros y nos da trabajo, teniendo paciencia con nosotros. Cuando me he encontrado con una agencia que me ha dado continuidad y confianza, estableciendo una buena relación con ella, la he puesto por delante de cualquier otra que no conociera, aunque me pagaran más, porque contaban conmigo, me daban trabajo de forma regular. Eso es importante de valorar, más en un sector en el que te ausentas unos meses y debes volver a empezar de 0.


Agencias, es el momento de mejorar las condiciones a las promotoras. Queremos ofrecer un buen servicio al cliente, contar con las mejores promotoras, pero no podemos ofrecerles sueldos que muchos no aceptarían para sí mismos, no podemos excluirlas al mínimo problema con ellas, sin escuchar las explicaciones que nos pueden dar, simplemente porque alguien se ha quejado de una situación dada. No podemos exigir sin dar. No podemos pretender que las acciones deben salir bien enviando un breve resumen de un producto en PowerPoint o Word, debemos formar, invertir, porque la buena promotora lo vale, es la seña de identidad de toda buena agencia. Invirtamos en la buena promotora.


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Resultado de imagen de pagar

¡Hola a todos de nuevo!

Espero que os esté siendo un verano muy provechoso y os lo estéis pasando genial :)

Por mi parte seguiré estando por aquí hasta septiembre, momento en que me tomaré unas breves pero intensas vacaciones por Europa.

A lo que veníamos: hace ya bastante tiempo que voy siguiendo un conocido foro de azafatas y promotores donde veo que crecen las quejas en verano con los pagos de las agencias, así como por Twitter y, especialmente, Facebook.
No es una cosa aislada ni puntual que pase solo a alguna persona, no, pasa a muchas personas: retrasos en los pagos. No es la primera vez que tratamos este tema, pero no viene mal recordarlo. 

Cuando nos encontramos con retrasos en los pagos, se puede deber a varios motivos:

- No hemos facilitado los datos bancarios o no nos los pidieron en el momento en que nos contrataron.
- La agencia se ha olvidado de anotarte en la tanda de pagos. Por ese motivo, pese a haber dado nuestros datos bancarios, no constas en el fichero de pagos y no te van a pagar. Deberás reclamar más adelante cuando veas que no te pagan.
- Pese a mandar los datos bancarios, los he mandado tarde y no los han incluido en la tanda de pagos. Esto puede pasar bastante, dependiendo de la agencia con la que trabajemos que, pese a que nosotros hemos cumplido, por la urgencia de cubrir un puesto o no haber entregado los datos bancarios en el momento en que lo necesitaba la persona que nos contrata, ya tengamos incidencia en el pago.

Por supuesto que pueden haber muchos más motivos, aunque descarto la mala fe de la mayoría de las agencias, si existe la picaresca para ganar tiempo a la hora de pagar, aunque los fallos humanos, en un sector que exige rapidez en cubrir puestos, lo que para nosotros es prioritario y vital, como es el cobrar, para la agencia es algo secundario.

Todas estas cosas nos las encontramos durante el año pero, ¿Qué pasa en verano? ¿Qué pasa en Agosto?
Agosto es otro cantar… Ai Agosto…. Agosto es un mes en que, tradicionalmente, el país se para, literalmente.
¿Y en que me afecta a mí? Afecta en que no cobremos a tiempo, según lo que nos han dicho.
Entonces, ¿Estás diciendo que por ser Agosto puede ser que no cobre? Sí, eso es lo que digo.
El motivo de esto es que, muchas agencias, se quedan con el personal justo y necesario para poder seguir funcionando en un mes en que la mayoría de los clientes hacen vacaciones. Si la persona que se encarga de los pago se va de vacaciones en Agosto, es muy probable que sufras retrasos en los pagos.
Trabajando en Julio, puedes llegar a cobrarlo en Septiembre pese a que, cuando te contrataron, te dijeron que cobrabas a mes vencido. 
¿Esto quiere decir que no cobro puntualmente porque una persona se va de vacaciones? Si, suele ser por ese motivo, aunque no siempre, también hay otros factores. Entonces, ¿Qué puedo hacer para que me paguen a tiempo? Realmente, poca cosa o nada, eso es lo malo.
Y si se produce esta situación con la agencia en la que he trabajado, por supuesto que voy a cobrar en cuando vuelva, ¿No? No bien bien...
Me explico con un ejemplo: pongamos que he trabajado el 3er fin de semana de Julio y mi agencia paga por oleadas a mes vencido (esto es difícil que lo sepamos, pues es un funcionamiento interno de la empresa, a nosotros nos dicen a mes vencido). Cuando llega Septiembre aún no he cobrado, pero quien se encarga de los pagos, ya ha vuelto. Esta persona no va a pagar inmediatamente a todas las personas que han trabajado en Julio, sino que irá por oleadas. El primer fin de semana de Julio, lo paga el 1ero de Septiembre, junto al 1er fin de semana de Agosto. El segundo de Julio, lo paga el segundo de Septiembre y, así, sucesivamente. La agencia también puede buscar otro mecanismo que le vaya mejor para liquidar los pagos, siempre de acuerdo a sus intereses.

¿Es justo para las personas que han trabajado y cumplido? No, pero a excepción de las grandes empresas de este sector, todas tienen un funcionamiento parecido.
Al final nosotros nos apuntamos a una oferta que encontramos en Internet o Yobalia y no conocemos la agencia para la que trabajamos, si tiene 10 personas de personal de estructura o 1 persona, simplemente trabajamos y esperamos cobrar religiosamente el día prometido.
Os puedo asegurar que no son pocas las agencias de Barcelona que son un pequeño despacho o un piso pequeño con 1-3 personas moviendo 200 promotoras cada semana, además de captar clientes y llevar la empresa, no es nada fácil y, para variar, en muchas ocasiones pagamos los que trabajamos para esas agencias. Ya no os cuento las agencias que no están en las principales capitales.
Lo fácil, en este caso, sería pensar: pues que contraten a una persona más que se ocupe de pagarnos a tiempo. Ojalá, pero en muchos casos, los costes serían superiores a lo que puede mantener la empresa y acabaría cerrando. Lógicamente, no nos interesa, si queremos seguir trabajando claro.

El mejor consejo que os puedo dar con este tema es que tengamos paciencia. Por norma general, me informo siempre la fecha de pago y condiciones de la empresa, que suele variar mucho entre una agencia y otra. Cuando se cumple la fecha de pago y no han pagado, no salto al teléfono, email, Whatsapp o lo que pille en el momento. Suelo esperarme 1 semana o 2 y, generalmente, siempre se suele solucionar. Para que no se me olvide nada, me lo apunto todo en un Excel aunque, si no se os da bien, os puede servir un Word o cualquier otro método que os sirva para tener todo controlado.
En el caso de que en un plazo máximo de 2 semanas no se haya solucionado ya si que llamo y hago un seguimiento semana a semana hasta que me pagan. Por ahora, por suerte, no he tenido que perseguir a muchas agencias con este método, solo recuerdo una. El resto, han pagado en tiempo y plazo o, como mucho, en no más de 2 semanas.

Me gustaría deciros que todo es tan fácil como trabajar y esperar 1 mes para cobrar y que esto no falla nunca, pero siempre hay alguna historia que se escapa a nuestro control y no podemos hacer gran cosa.
Lógicamente debería ser siempre puntual la agencia en pagar ya que nosotros hemos cumplido nuestra parte, pero también es cierto que no siempre es culpa de la agencia. Os lo digo por experiencia propia.

¡Espero que sigáis disfrutando mucho de las vacaciones! Nos vemos pronto ;)



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¡Hola a tod@s! ¿Que tal estáis? Espero que igual o mejor que yo :)
Hace ya tiempo que tenía ganas de escribir esta entrada, dando algo de luz a un puesto de trabajo presente en el sector, donde en cada empresa desempeña unas funciones, similares en todas las empresas, pero algo desconocido. Si, hablo del ejecutivo de cuentas.

Tal como indica la palabra, el ejecutivo de cuentas "ejecuta" cuentas o clientes distintos, dedicando su tiempo a organizar acciones o campañas e involucrando a los diferentes departamentos de la empresa en un objetivo común: ofrecer un gran servicio, de calidad, al cliente, sin incidencias. Ese debe ser el objetivo de todo ejecutivo de cuentas. Esto suena muy bien y muy técnico, pero vamos a ver que hace un ejecutivo a través de mi propia experiencia.

Como comenté en numerosas ocasiones, antes trabajaba como coordinador en una conocida agencia de azafatas a nivel nacional, donde todas las semanas preparábamos las promociones que las promotoras iban a hacer cada fin de semana. El tiempo y la experiencia me hicieron pasar a ejecutivo de cuentas, con el trato ya con el cliente para desarrollar la campaña. Tras más de un año en la agencia, decidí cambiar de empresa y ser más ambicioso, en una nueva empresa, partiendo inicialmente ya como ejecutivo, con la oportunidad de crecer en la empresa. Pero la valoración la dejaremos para el final.

Nuestra empresa es especialista en instalaciones de PLV (publicidad en punto de venta), formación de GPV (gestor de puntos de venta), y auditorias entre otras cosas. Si debo señalar 3 sectores hablaría de banca, canal farmacia y cosmética de lujo. Son en estos tres sectores los principales de actuación de mi empresa, estando yo especializado en instalaciones de banca.

Nuestra función como ejecutivos es que, desde nuestro departamento, se muevan todos los departamentos de la empresa para conseguir el objetivo común. Como ejecutivos, entre nosotros y el cliente, tenemos la figura del comercial, aquella persona en nuestra empresa que se encarga de captar cuentas para que el ejecutivo las trabaje. Una vez el comercial ha vendido un proyecto o una campaña, se asigna un ejecutivo al proyecto.
Una vez asignado nos ponemos a trabajar. Debemos conocer todos los detalles de la campaña que debemos preparar, bien sea pidiendo información al cliente o al comercial de la cuenta.
Por el momento, como decía, estoy especializado en campañas tácticas de banca. Esto quiere decir que el cliente nos pide acudir a sus oficinas a realizar instalaciones, generalmente para instalar vinilos, totems publicitarios, dejar folletos publicitarios, entre otros muchos elementos.
Habitualmente, el cliente nos envía una base de datos (BBDD) en la que se incluye información acerca de sus oficinas que necesitamos saber para preparar la campaña. Nuestra herramienta básica de trabajo es el Excel, con lo que, como entenderéis, debemos tener soltura en el manejo de Excel.
Desde esa BBDD que tenemos, podemos asignar mediante fórmulas y filtros los vinilos que correspondan a cada oficina, totems o elementos publicitarios a colocar en cada oficina.

Logísticamente, nuestro almacén central se sitúa en Algete, a las afueras de Madrid. Es en este almacén donde recibimos el material que el cliente quiere implantar en sus oficinas y que nosotros nos encargaremos de distribuir.
A través del Excel que trabajamos y organizamos para identificar qué elementos colocaremos en cada oficina, preparamos los pedidos, que contienen todo el material que necesita un instalador en cada zona de España. Es decir, desde Madrid, enviamos materiales a los almacenes regionales de cada provincia donde debemos visitar oficinas del cliente. Si nuestro cliente solo tiene oficinas en Granada, mandamos el material a un almacén de Granada y, allí, los instaladores acuden a buscar el material, comprueban que lo que han recibido es lo correcto y empiezan a instalar.

Para que hayan instaladores preparados, formados y listos para empezar a instalar, debe haber una persona que se ocupe de organizarlos y repartir las campañas a cada instalador. De esta necesidad aparecen los delegados. Tenemos diferentes delegados repartidos en varias zonas de España, abarcando todo el territorio nacional, ocupándose de buscar, contratar y formar instaladores aptos para instalaciones de calidad. Se ocupan también de supervisar instalaciones y del reporte de todo su equipo de instaladores. Es un trabajo fundamental, ya que son la parte final del proceso y el personal de campo que plasma, mediante las instalaciones, el trabajo de todos los departamentos de la empresa.

Por último, tenemos los departamentos de administración, recursos humanos y soporte. En administración se ocupan de tener toda la contabilidad de la empresa al día, así como facturas pendientes de pago y gestión de cobros. 
En recursos humanos realizan búsquedas de candidatos en las principales plataformas de empleo como Infojobs para facilitar la información a los delegados. Además, se ocupan de nóminas, entre otras cosas.
Por último, tenemos el departamento de soporte. Cuando tenemos campañas masivas, donde visitamos 1000 a 3000 oficinas, el ejecutivo no puede revisar que las instalaciones se estén haciendo correctamente. Por tanto, se pide al departamento de soporte ayuda para revisar mediante fotos que las instalaciones se están llevando a cabo correctamente.

Toda esta es la estructura de nuestra empresa, siendo el ejecutivo la persona que se encarga de poner en marcha todos los departamentos, utilizando aquellos que le son necesarios para desarrollar la campaña.
Finalmente, tras finalizar la campaña, el ejecutivo reporta al cliente la información sobre la campaña, fotos de las instalaciones, así como un informe final al cliente sobre la campaña.

Como veis, la figura del ejecutivo es indispensable para el correcto funcionamiento de la empresa. Es la pieza que se encarga de que todo gire.
Como podéis entender, si el ejecutivo falla o se equivoca en cualquier detalle, está garantizado el error a la hora de hacer las instalaciones, con lo que es muy importante una correcta planificación de la campaña, realizando un manual de formación que será entregado, a través de los delegados, a los instaladores que realizarán la campaña. Dicho manual, contiene toda la información relativa a la campaña, casos que nos podemos encontrar en la calle, formas de actuar, material a instalar, etc.
Además, se debe crear lo que llamamos la "ficha de instalación". Generalmente, es un documento donde se resume en una página la información que necesitamos extraer de cada visita a una oficina y es el documento que debe firmar la oficina conforme es correcta la instalación.

Por tanto, un buen ejecutivo de cuentas debe tener los siguientes requisitos:

- Dominio avanzado de Excel, PowerPoint y Word.
- Gran organización para planificar los tiempos de campaña.
- Capacidad de adaptación y reacción ante cualquier imprevisto.
- Empatia con los demás departamentos. Indispensable si se quiere fomentar un buen trabajo en equipo.
- Paciencia.
- Capacidad de trabajo en equipo.
- Vocación a cliente.
- Orientación a resultados.
- Resolución.

Como hemos visto, el ejecutivo es una pieza realmente importante para que todo funcione y se consigan los objetivos marcados.

Por último, como he dicho más arriba, quiero dejar mi valoración personal con el cambio de empresa y rol.
Pese a que no he cambiado de sector, sigue siendo field marketing, la estructura de la empresa y mis funciones son mucho más relevantes e importantes que anteriormente, en mi antigua empresa.
Con respecto a mi anterior empresa, tenemos muchos más clientes, clientes realmente importantes, que llevan muchos años trabajando con nuestra empresa.
A nivel organizativo, no hay color. Mientras antes me lo organizaba y ejecutaba todo yo mismo, aquí tenemos departamentos, donde cada uno se ocupa de su parte, reduciendo el nivel de estrés que llevaba anteriormente al que llevo ahora, pese a perder agilidad.

A nivel individual, puedo decir que he mejorado en:

- Cercanía al lugar de trabajo --> En vez de ir a trabajar a 40 km de mi casa, voy a 20. Justo la mitad.
- Horarios --> Plegar a las 15 h de la tarde un viernes y no saber nada más hasta el lunes de la siguiente semana, no tiene precio, más viniendo de una empresa donde llamaba a promotoras los sábados por la mañana, por no decir los domingos si habían acciones... Si solo fuera llamar... Lo que no solemos ver desde fuera es que, pese a que no se nos pagaba nada por trabajar fines de semana, si se exigía estar de guardia por si las promotoras necesitaban cualquier cosa, algo a lo que no estábamos de acuerdo en como estaba planteando en mi antigua empresa. Pese a que una promotora justo trabaja en fin de semana, cuando eramos coordinadores o ejecutivos en mi anterior empresa, nosotros trabajábamos de lunes a viernes para preparar toda la acción. Como comprenderéis todos debemos descansar y tener días para nosotros, el fin de semana claro. Pues bien, como también debíamos llamar para confirmar asistencia, decirme vosotros que tipo de desconexión es cuando tratas de hacer una siesta y te llaman 5 promotoras. Esta claro que debe haber alguien de guardia o una persona que se le pague por ello, no los mismos que trabajamos 8-10 horas diarias de lunes a viernes.
- Plan de carrera --> Una vez llegué a ejecutivo de cuentas en mi anterior empresa y, tras la desbandada producida en verano, me quedé como el ejecutivo más veterano de la empresa, con apenas 3 meses de rodaje como tal. Ya no podía subir más en la empresa ya que, el siguiente puesto, era ser director de cuentas. Este fue uno de los principales motivos para cambiarme de empresa, el tener un plan de carrera donde se me expuso un crecimiento dentro de la empresa, mejorando en funciones y salario a medida que fuera demostrando mi valía. 
Si habéis leído mis anteriores entradas, algo tremendamente importante para mi, es poder crecer, aspirar a nuevos puestos más importantes.
- Salario --> El cambio de empresa me supuso un 20% más de salario inicialmente. Pasado un año, suponía un 30% más respecto a inicialmente. Esta claro que no es una oportunidad a dejar pasar.

Por ahora no me puedo quejar, no me va mal, tras 6 meses en la empresa he firmado la renovación y, hasta donde yo sé, todo son buenas palabras hacia el trabajo que desempeño. No en vano, soy el ejecutivo más joven de la empresa, donde somos 20 más incluyéndome a mí.


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¡Buenos días a todos! Ya estoy de vuelta por el blog :)

Hoy os traigo una entrada respondiendo a lo que hasta ahora creo que ha sido la pregunta más típica que me han hecho amigas mías que empiezan a trabajar de promotoras.

El tema de tener que comprarnos el uniforme es algo engorroso cuando empiezas ya que tienes que gastarte un dinero para poder hacer la promoción, pero todo es una inversión y puede ser de mayor o menor coste que os servirá para vuestra carrera en este sector.



Durante las primeras promociones, si no tienes la ropa que mencionaré a continuación, gran parte del sueldo se destina a la compra de la ropa, pero creedme que una vez compras un par de prendas básicas (que muchas ya tenemos en nuestro armario) no debemos invertir ni un céntimo más.

Empiezo con lo que os interesa, ¿qué es lo más común para usar en promociones?

Normalmente las agencias siempre suelen enviar una camiseta promocional con el logo de la marca que vamos a promocionar, de todos modos, siempre es recomendable tener una camiseta básica (blanca o negra) por si ha habido algún problema en la recepción del material (Si habéis leído mi entrada sobre los stands sabréis de que hablo…). Además, hay promociones donde no hay esta camiseta promocional y debemos traer nuestra camiseta básica.



Para aquellos meses de más frío lo ideal para no pasar frío es tener una americana negra o bien una rebeca negra. En algunas promociones puede que os requieran usar la americana para demostrar más formalidad.


Los pantalones suelen ser siempre unos pantalones negros rectos, sin desgastes ni rotos. Algunas veces también os pueden pedir tejanos del mismo modo, ni desgastados ni rotos.


En los pies es en lo que yo más he invertido. Normalmente se pide un zapato negro o bailarina negra. Al principio yo no me compré unos zapatos especiales para trabajar, utilizaba unas bailarinas planas que tenía en casa, pero terminaba la jornada con mucho dolor de pies. Aquí yo, personalmente, os recomiendo invertir en unos zapatos cómodos preparados para estar muchas horas de pie. El pie os lo va a agradecer, creedme.
Estas serían las prendas que más os van a pedir. El fondo de armario de una promotora. Si cuidamos bien estas prendas nos pueden durar mucho tiempo. Yo sigo utilizando la misma ropa que he comprado ya que la dedico exclusivamente a trabajar, por lo que no la desgasto en otras ocasiones.

En menor medida también nos pueden pedir utilizar camisa (ya sea blanca o negra), zapatillas estilo converse… Pero ya os digo que no es lo más común.

Espero que esta entrada os haya servido a todas aquellas que estáis empezando y vais adquiriendo vuestras prendas, y a aquellas que ya lleváis tiempo contadme, ¿qué prendas os han pedido más? Si consideráis que me he dejado alguna prenda básica decídmelo y la añadiré.


¡Un abrazo muy grande y nos vemos en la siguiente entrada!


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Más temprano de lo que pensaba, cierro una importante etapa de mi vida. Una etapa que me ha permitido asimilar el mundo del "Field Marketing" desde dentro. Aprender lo necesario para sobrevivir en un mundo en que lo único de lo que no dispones es de tiempo. Es una apasionante e intrigante carrera a contrarreloj en la que pueden suceder muchísimas cosas imprevistas, pero que debemos trabajar para que terminen bien.

Mi aventura en el marketing se remonta a un 13 de mayo de 2011, momento en que empecé de encuestador, como ya he comentado muchas veces. Sin embargo, no fue hasta un 3 de agosto de 2015 que empecé a ver las cosas desde dentro, la otra cara de la moneda.
Todavía recuerdo la entrevista que hice con la que iba a ser mi jefa posteriormente. En ella trató de meterme miedo con los altos volúmenes de trabajo que se iban a llevar, a lo que le respondí que no me importaba en absoluto. Sabía donde estaba.

La primera vez que hablé con la propietaria de la empresa en su despacho, me contó algo curioso: cuando entré, en período vacacional, no estaba ella, así que antes de llegar de vacaciones mi jefa ya la informó de que tenía una sorpresa: había contratado a un chico para la empresa. Su respuesta fue, ¿Para comunicación? a lo que mi jefa le respondió "No, para Field".
Esta conversación me la estuvo contando en su despacho a modo de sorpresa total y no era porque en Field no pudieran haber chicos, si no porque sus experiencias anteriores demostraban que no aguantaban la presión ni el ritmo de la empresa, y abandonaban todos, así que no contrataban chicos. De hecho, en todo el tiempo que he estado, nunca más se ha contratado a ninguno.
He aguantado 1 año y 2 meses, así que prueba superada :) Desde julio pasado, tuve el honor de ser el ejecutivo más veterano del departamento y, durante agosto, el director de cuentas provisional por vacaciones de mi jefa.

Echando la vista atrás, estoy orgulloso de mi trayectoria en la empresa. Entré para ayudar en vacaciones, superé a mis compañeras de promoción, me quedé y llegué a ejecutivo. Han sido meses de mucho trabajo, de duro trabajo, pero estoy muy contento de todo lo que he progresado en poco tiempo, con mi edad y la responsabilidad que he ido obteniendo durante este tiempo. Me siento muy agradecido por la oportunidad que se me brindó en su día, el poder aprender muchas cosas importantes y necesarias que me van a hacer falta allá donde vaya. Pero llegó el día en que se separan los caminos. Mientras estas líneas están viendo la luz, estoy iniciando una nueva etapa de mi vida, como ejecutivo de cuentas de Field Marketing en otra empresa, aunque con un rol muy distinto al desarrollado hasta el momento.

Sinceramente estoy intrigado por ver el papel real que voy a desempeñar en la empresa, pero no estoy nervioso por como me puede ir todo. Se que estoy capacitado para ello de sobras y saldré adelante. Empiezo esta nueva etapa con mucha ilusión, con ganas de demostrar que no se han equivocado en mi elección y que puedo hacer carrera en la empresa.

Sin embargo, siento cierta tristeza en dejar la empresa en la que más tiempo he estado hasta ahora y donde he compartido muchas horas de mi vida con un equipo fantástico donde siempre ha habido un gran ambiente, pese a los momentos de estrés que se han producido en no pocas ocasiones, pero siempre salvando todos los contratiempos. Al final es de lo que se trata, salvar todos los problemas que vayan surgiendo por el camino y, con un equipo unido, se hace todo muy fácil.

En este último año he estado muy cómodo en la empresa, especialmente con mis compañeras, haciendo piña siempre. Sin embargo, en verano se fueron prácticamente todas las personas que más relación tenía dentro de la empresa, especialmente mi compañera de departamento, con quién más relación tenía. Fue duro el verano siendo sinceros, aunque sea trabajo, nos conocemos todos y ver como se van, aunque sea mejorando sus trabajos y sus vidas cosa que me alegro mucho, no gusta siendo egoístas. Te sientes fuera de lugar muchas veces cuando se renueva todo el equipo y es volver a crear todo el ambiente bueno que había antes. Pero es lo que tienen las empresas de Field, el personal viene y va.
Aún así me voy contento al haber conocido personas muy buenas en esta empresa, con las que tengo la intención de seguir viéndome en el futuro y compartir un par de cervezas como buenos amigos.

En la empresa queda un buen equipo ahora mismo. En mi departamento se quedan personas muy válidas, algunas como ejecutivas, otras como coordinadoras, aunque veo que las coordinadoras llegarán a ejecutivas si tienen paciencia. Tienen capacidad para ello.

Hoy empezamos una nueva etapa con mucha ilusión y ganas. Esperemos que de largo recorrido.



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Seguramente más de uno se ha quedado pensando con el título “¿Cómo no voy a ser apto para trabajar en una promoción?”. Muchas veces damos por hecho que todos nos podemos dedicar a trabajar en eventos y promociones; que tan solo es estar un par de horas haciendo algo sencillo y es dinero fácil. Pero seguro que todos conocemos a alguien que nunca veríamos trabajando en un supermercado por 70€ un fin de semana. Ni se lo plantearía nunca. De locos.

En muchos medios de comunicación, televisión, prensa, radio, etc. catalogan como "mini jobs", empleos esporádicos o, incluso, trabajos "basura" aquellos trabajos de duración determinada o eventual que no garantizan una estabilidad al trabajador a nivel económico ni de continuidad en el tiempo. Por definición, nos encontramos en nuestro sector.

Es inevitable que en la mente colectiva de la sociedad española en general, se relacione los "mini jobs" o trabajos temporales con lo que nosotros conocemos cómo promociones y eventos.
En cierta manera puede guardar el parecido si lo generalizamos todo, ya que al final, las promociones son trabajos de duración determinada, cortas y de salario insuficiente como para poder pagar una hipoteca, facturas o gastos elevados.

El mercado laboral es muy amplio, muy extenso, dividido en sectores y para públicos muy diferentes según el perfil.
El sector de promociones y eventos no fue pensado para dar trabajo a personas con unas necesidades económicas importantes y con cargas como podemos hablar de hipotecas, facturas de luz, gas, agua, teléfono, coche, etc el público objetivo o “target” al que va destinado este sector es para personas generalmente jóvenes, aunque con excepciones, que buscan pagarse sus estudios, ahorrar para independizarse, poder pagar sus gastos a escala reducida y dar los primeros empleos a personas jóvenes, no para mantener familias. De esto, entendemos que las necesidades y exigencias de una persona que no esté en ese target pueden chocar frontalmente con las condiciones que nos encontramos a diario en este sector.

Constantemente, se tacha de que cada vez más se crean puestos de trabajo "basura" en España y menos trabajos fijos e indefinidos que permitan crecer a la economía española y sacarnos de la crisis, esa que ha hecho tanto daño a todos los sectores y ha destruido mucho empleo. Donde había contratos indefinidos se han sustituido por eventuales, a tiempo parcial, etc. Eso no hay duda.
Esta situación ha provocado que muchas personas, afectadas por estos cambios en el mercado laboral, se hayan visto obligadas a recalar en el mercado de "mini jobs" o en nuestro sector, eventos y promociones, sector destinado a un perfil concreto y no generalista.

En condiciones normales y en una economía saneada y creciente en España, muchas personas no habrían accedido nunca a nuestro sector por necesidad, sino para tratar de completar unos mejores ingresos a final de mes. Sin embargo, la realidad es bien distinta. Demasiadas personas acostumbradas a la época de bonanza de la economía española han accedido de forma forzada y por necesidad a partes del mercado laboral que nunca se habrían planteado por destrucción de sus puestos de trabajo. Esto, unido a la pérdida de derechos que llevamos acumulados en la última década, hace que tengamos personas necesitadas de un trabajo pero que no van a tolerar según qué cosas devenidas de las condiciones propias del sector y acostumbradas a unas condiciones muy distintas a las vividas anteriormente. En el fondo, la globalización ha traído esto, un mercado dinamizado y cambiante, donde la palabra “estabilidad” es complicada encontrarla.
Para la mayoría de personas que hemos empezado a trabajar a partir de 2008-2009, estamos acostumbrados a muchas cosas que otros trabajadores iniciados mucho antes ven como impensables, malas condiciones e, incluso, esclavistas y abusivas. Probablemente tengan razón, no es lo mismo estar acostumbrados a unas condiciones que se daban en época de bonanza, cuando circulaba el dinero fácilmente que en épocas de depresión económica. No es lo mismo venir de una época buena y llegar a una mala que haber empezado en una época mala directamente.

Como comentaba anteriormente, el sector de eventos y promociones podríamos centrarlo en una edad de 18-35 años, idealmente. Como ya conocemos, se trata de un sector en el que se dan condiciones como:

- Trabajar con tiempos ajustados.

- Acciones cortas y rápidas.

- Acciones muy dinámicas.

- Generalmente, pocas horas totales => salario bajo.

- Sujetos a condiciones cambiantes por parte de los clientes. Podemos estar contratados y al día siguiente en el paro sin haber siquiera trabajado.

- Nuestro trabajo está bajo lupa por agencias, clientes y centros de trabajo. Si las ventas o el comportamiento no es el adecuado, hay muchos problemas. Nuestro trabajo siempre es observado por la agencia que nos contrata, por el cliente que envía a sus comerciales, por el jefe de sección de turno del centro donde estamos, seguimos presionados por los clientes, por los vendedores de la sección, etc y el problema es que depende de quién sea con quien podamos tener un problema, nos puede ocasionar no volver a trabajar con la agencia, por pequeño que sea el problema.

- La logística de transporte de materiales suele correr a cargo de la azafata/o.

- Acciones cambiantes. Un día vendemos palillos, otro bombones.

- Poca estabilidad para el trabajador. Vive pendiente de una llamada para trabajar cada semana.

- Acciones muy centradas en fin de semana. Normal, cuando la mayoría de personas tienen tiempo para acudir a comprar.

- Gastos extras en tiempo y dinero no pagados.

Como podemos ver, las condiciones no parecen muy halagüeñas para una persona que tenga cargas económicas importantes. Como ya comentaba, nuestro sector no está pensado para satisfacer según qué necesidades, ni pretende hacerlo.
Aun así, pese a ser acciones cortas en el tiempo, no es de extrañar encontrar ofertas en las que se busca personal para campañas largas o más o menos estables en el tiempo en las que poder trabajar. Ejemplo de ello, son campañas donde se piden coordinadores para controlar equipos de azafatas o acciones especiales donde se pacta con el cliente acciones largas para tener un personal más o menos fijo. Actualmente, en diversas agencias, hay campañas activas de reclutamiento de coordinadores para estancos y GPV a nivel nacional. Otro ejemplo lo encontramos en promociones como en la que trabajé en 2012 como promotor de fibra óptica en tiendas durante 8 meses a jornada completa. Y creedme, los clientes que tienen cierto volumen de acciones independientes a lo largo del tiempo de forma continuada, están preocupados por la rotación de personal. Les gustaría que siempre se contase con las mismas personas y tratan de plantear soluciones para que así sea.

Volviendo al tema principal que exponía en el título de esta entrada y, en base a lo comentado hasta ahora, nos solemos encontrar con personas de todo tipo que no están habituadas a las promociones. A más edad, generalmente, más problemas encontramos, aunque no siempre.

Idealmente, una persona que se quiera dedicar a hacer promociones y eventos debe tener claro una serie de requisitos para que, a la larga, le vaya bien en este sector, ya que somos muchas agencias y una misma persona puede trabajar para diferentes pero no repetir con la mayoría por su forma de actuar y entender las cosas como deberían ser y no como son realmente. Estos requisitos son:

- Compromiso. Probablemente el requisito más importante para las agencias. No nos gusta hacer selecciones y trabajar en vano. A nosotros y a ninguna empresa. El compromiso demostrado, y no de boca, es muy valioso para toda agencia. Te hace confiar en la persona que contratas y tienes tendencia a dar más trabajo a esa persona al saber que responde. Desgraciadamente, hay poco de esto. La continua salida de ofertas de otras promociones y que muchas veces una misma candidata se apunte a varías hace que muchas veces se encuentren, habiendo aceptado un trabajo, en la tesitura de rechazar una oferta ya cogida porque se pagan 10€ más en otra que la han llamado. Todo esto lo anotamos. Al cabo del mes 200 incidencias familiares y 200 muertes de familiares son un poco complicadas de entender.
Al final, cada uno acaba trabajando y comprometiéndose con aquellas agencias que realmente le interesan, sino es difícil trabajar en este sector.
Todos buscamos el dinero, pero si eres una persona que vives a "salto de mata" donde me van a ofrecer 1€ más, tienes la subsistencia difícil en este sector.
No hace mucho, hablaba con una de nuestras promotoras en Madrid, la cual ha trabajado en infinidad de acciones con mi agencia, y me comentaba lo siguiente: “Claro que me llaman de otras empresas David, y me pagan más que vosotros muchas veces. Pero siempre os doy prioridad a vosotros porque sois la empresa que más me llama constantemente y me compensa” En eso tiene razón, en cuanto sabemos que hay oferta en Madrid de cualquier campaña, hablamos con ella.

- Pro actividad. Una palabra muy repetida y muy escuchada constantemente. Cada uno la interpreta a su forma. Debido a los grandes volúmenes de promotoras que suele gestionar un coordinador, este tendrá tendencia a buscar personas que hagan las cosas antes incluso de que se le indique de hacerlas. Un ejemplo: Si ya sé que debo firmar un contrato, leerme un manual de formación o, durante mi estancia en un centro de trabajo sucede alguna incidencia básica que puedo solucionar, lo hago, no espero a que me tengan que estar detrás.
Parece mentira, y no me cansaré de decirlo, que cuando una persona firme un contrato rápidamente, o el mismo día en que se la contrate, saltemos casi de alegría en la oficina por contar con una persona menos a la que estar persiguiendo. Será una tontería para muchos, pero estos son los detalles que van quedando en nuestra mente para futuros trabajos.
Si eres una persona dejada, pasota ante las cosas que se piden y tienen que estar siempre detrás tuyo para todo, ten por seguro que nos pensamos hasta 4 veces llamarte, si es que lo hacemos, y forzados por la necesidad.

- Resolución y predisposición. Como comentaba estamos en un sector en que los imprevistos están a la orden del día. ¿Cuantas veces el repartidor no ha entregado los paquetes a tiempo y hemos tenido que ir a recogerlos a una oficina postal? Sea por la agencia, por el mensajero o por logística no es difícil encontrarse algún problema. ¿No os ha pasado nunca que entréis como sustitutas de otra persona a la promoción y esa persona tenga el material y debamos recogérselo a última hora y con prisas? A nadie nos gusta esto, ni siquiera a las agencias que tenemos que gestionar y controlar esto. Hay personas que no piensan hacer esto nunca. Otras muestran total predisposición y no ponen problema alguno. Esto es quitar un potencial problema a tu coordinador/a que a seguro lo agradecerá. Siempre es de agradecer tener personas espabiladas y resolutivas que sepan moverse por su cuenta para solucionar problemas.


A mi modo de ver, son las condiciones que deberían cumplir las personas que trabajan en este sector. Sin embargo, en la mayoría de casos dista mucho de la realidad.

Por otro lado, también hay agencias que se aprovechan de las circunstancias de las personas con las que trabajan habitualmente y “amenazan” con dejar de contar con esas personas cuando son llamadas y no pueden hacer alguna acción por tener compromisos con otras agencias. Personalmente, me parece abusivo y de mala persona aquellas personas que trabajan de esta forma, ya que igual que nosotros exigimos una forma de trabajar y unas directrices a seguir, las relaciones laborales son de 2 partes. Si una agencia no os respeta o pensáis que las condiciones que os ofrecen y como os tratan no es la adecuada, no trabajéis con ellos. Así de claro.



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